17.10.08

Ese Papel

Los días parecen los mismos, las horas -todas- iguales una de otra, incluso octubre semeja diferenciarse de julio únicamente por sus letras . Cualquiera podría jurar que este tiempo es el mismo de ayer, que los arboles tienen los mismisimos verdes de siempre en su copa y hasta las mismas hojas en el extremo de cada rama, que el cielo no es más azul ni el aire más puro... Podría decir que los minutos no pasan corriendo junto a mi apenas rosando las manos que ya no tratan siquiera de atraparlos.
El más oscuro rincón de mi cuarto sugiere ser el mismo, ningún antiguo deseo parece haberse ido, ninguna lágrima haber crecido bajo los párpados, ningún sueño creado bajo las sábanas en las que dormís conmigo. El agua quizá podría tener el mismo sabor para cualquiera. Mis ojos -también- podrían ser idénticos a aquellos que tenía. Y son mis ojos los mismos? No ven acaso la sonrisa enorme que se refleja en ellos? No notan el brillo que aumenta tras la angustia de irme justo ahora?. Tal vez, mejor, ni pretendan que los ven, nunca me miraron a los ojos y esta vez ya no me importa lo que puedan o no ver, ni las manchas que puedan mancharse aún más al filo de sus dientes cuando me asomo. Ya no soy una más de sus pobres víctimas, me canse de ese papel. Las letras ocupadas para dirigirme a ustedes ya no tienen gracia para mi, y mueren aca.

Los días parecen los mismos, las horas, los minutos, las milésimas de segundos. Este mes idéntico a aquel que acaba de caer de la mesa. Pero el aire no es el mismo, no lo es el agua en mis manos, ni el cielo cada vez más azul, ni los brazos que me rodean, ni las manos que sostienen mis pasos, ni los labios que muerdo los mismos. Y sin dudas, es nuevo el sabor que se esconde en la boca. Estos sueños a aquellos que guardaba efectivamente y certaramente no son los mismos, ni estos ojos a aquellos que algún día amé. Mi mirada no apunta a la esquina que dejé atrás, mi camino se a puesto otro paisaje, y la forma en la que me mido y la manera en que aprecio cada segundo cerca tuyo y el sentir lo que siento, nada es lo mismo.

Mi vida, mi ser, mi todo entero. Los meses ahora se consumen a tal rapidez que casi olvidan guardarse en mi bolsillo, y cada paso que doy estoy más cerca, estoy más lejos, esta creciendo mi camino. Y vos lo sabes mejor que yo, el crecimiento se prende del dolor y no es nada nuevo. Y que los pies se arrastran por el miedo a la sed, que el tiempo va a dejarme, tampoco. Es cierto, cambie. Quisiera contarte que para mejor, puedo decirte que para más. Me gustaría decirte que para más, puedo contarte ahora que guardo algo mejor que el vacío bajo mis sábanas, que hoy me resguardo en brazos ajenos a los míos que ya empezaron a ser míos. Y escondida en mi mirada llevo algo más que una sonrisa.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

T-E A-M-O

Maschera dijo...

Que bello escrito, y es un alivio volver de nuevo a este lugar y verte latir de amor, DE AMOR (siempre me asombró tal palabra).
Nunca abandones, no lo hagas, no huyas, es un pedacito de ti, si abandonas, no lo olvides, fui un pedacito de ti.

Ama, pues te aman.

Otra vez a viajar al olvido... dijo...

que lindo, que lindo que llegué, de blog en blog di con este, por suerte...