22.7.09

no Estaba en Mis Planes

Pasando el tiempo, quemándolo, ya me están inquietando las tantas cosas por hacer que nunca hago. Estoy leyendo El Túnel, de nuevo, pero esta vez resulta que me encuentro parecida a este enfermo paranoico, y eso me da miedo, me da mucho miedo… tal vez mi ex estaría de acuerdo con el parecido que encuentro, y eso?, eso me da mucho más miedo. Mejor termino el libro, esperando concluir en que no somos tan similares después de todo. Será que no lo somos?
Quizá la mayor diferencia resida en que yo no soy un personaje de ficción, aunque a veces me parezca que si (algo más que “me parece”).
En fin, a este libro no planeaba leerlo, tengo muchos más haciendo la fila de espera desde hace unos meses. Ayer sencillamente me surgió el deseo de hacer algo que no estuviera planeado…
Con tantas cosas que planeo y nunca hago.

Los apuntes de Psicología (sigo poniéndole mayúscula a la señora, acto fallido), la historia del arte, la historia del amor, la historia de la semiología, la historia de cómo logro pintar el cuadro que tengo en mente para Laura… de repente se me hace que no tengo la más mínima idea de cómo pintar uno. Esta noche sencillamente me puse las zapatillas y corrí a alquilar un dvd (extrañamente ya no me molesta ver películas sola), faltaban 5 minutos para que cierren el Royal y yo tardé 10 en decidirme por ver El Jardinero Fiel. Esa película se quedó latiendo en mi mente… eso es algo que tampoco planeé.

Y hoy finalmente decidí llamar a la dentista, estos señores/as doctores/as que me caen bien por el olor que emanan. Es extraño como una mujer que te cae tan bien puede volverse en dos segundos la más asquerosamente antipática en posesión de una súper moto sierra (léase utensilio del cual desconozco el nombre) introduciéndose en tu muela. Al fin y al cabo no sé si tardé tanto en hacerlo por el inminente dolor, que sé que me espera, o por querer ahorrarme su cara de “estos jóvenes de hoy” cuando vea la nueva adquisición que tengo en la lengua. No me gusta que los adultos me hagan esa cara.
También decidí en cuestión de segundos hablar con mi ex profesor de teclado, decirle que se pase en estos días, a ver si él logra que me ponga las pilas en aprender un nuevo tema que me viene dando vueltas hace un tiempo. Esto es algo que si planee, pero que esperé demasiado para efectuarlo.

Planes, no planes, planes, no planes, no planes, no more planes. Una vez una amiga me dijo que los planes eran una porquería, dándome sus argumentos. Debo decir que me resultaron lo suficientemente convincentes, aunque mientras tanto yo pensara: “si está chica supiera lo repleta de planes que está mi mente desde el comienzo de las eras”.
Lo planeo todo, es algo que simplemente no puedo evitar. Algunas cosas las termino haciendo, algunas otras quizá quedan en el olvido. Incluso el pensar en planes arrojados debajo de la cama me causa tristeza… Yo planeo hasta el momento en el que ya no planee más nada, así hasta que un día me vi de frente con la realista idea, digamos existencialista, de que la vida era hoy y que LA posibilidad próxima, EL plan, era la muerte (si, así de cruda la puso el tipo.. Le Muertè). Entonces mis proyectos se fueron a la mierda. Igual yo continué dándoles vida, y no porque esté necesariamente en desacuerdo con la propuesta (Heidegger-iana) anterior, sino sencillamente porque proyectar mis actos es parte de mi entretenimiento diario, porque no es algo que se pueda evitar, porque evitarlo… no está en mis planes.

1 comentario:

Martina dijo...

Planear sentada, acostada, planear. Elegir el orden de los hechos y acontecimientos futuros. Ordenarlos por prioridad, olvidando que primero, antes que todo hay que pararse y llevar el plan a cabo. Sí, todo termina en "un plan" genialmente estudiado y jamas realizado.. Cosas que pasan, no?