29.7.12

De repente las promesas que nos hicimos demostraron ser esos papelitos con rimas que traen los bombones, esos que las personas compran en un kiosco para jugar a ser poetas de bolsillo con el ser "amado" que esté de turno.
Pero no son poetas, no escriben ni sufren sus palabras, solo compran papelitos en la esquina.
Ya sé que nadie presta atención al contenido de esos papeles, que son palabras gastadas y flotan de lo livianas que son, pero aún así... quisiera que trataras de recordar lo que el bombón, que vos me regalaste un día, contenía.

Prometer amor eterno? Para que!? ¿Cual es la necesidad de jugar a los legos con algo tan sagrado como el amor? No lo entiendo, me enfurece, me entristece, me desbasta enteramente, me dan sinceras ganas de tirarme de bajo de un camión.
Yo veo a los personajes de mis libros enamorarse de una persona con la que todo siempre sale mal, es un desastre y se embarazan y se abandonan y se van a otros países, y los años pasan pero ellos nunca se olvidan de su amor, y no hay dos iguales, y su amor nunca muere, y mueren amándose
Mueren de amor, aman de muerte.

Eso quería yo prometerte. Eso me prometí.
Te das cuenta? Como pretender ahora que me de la cara para regalarle un papel de mierda a otra persona.

1 comentario:

La chica de los confites dijo...

mueren de amor, aman de muerte...

AH! MALENA!